jueves, 2 de febrero de 2017

Reconstrucción



Esta es la imagen
de cuando la luz
nos hizo un surco en la cara
y no podíamos abrir los ojos
porque estábamos sintiendo la laguna adentro nuestro.
Era en la fiesta a la que no nos invitaron
pero igual fuimos como amigas del amigo
te acompañé o vos me acompañaste. Qué importa.

La memoria no tiene estructura narrativa
la situación inicial empezó
donde no sabemos
yo sólo recuerdo que
te dije con el cuerpo algo parecido a esto:
para mí el conflicto es no pensar cuando bailo
porque justo ahí me modifico. 

Esa madrugada
nosotras teníamos la remera pegoteada al pecho,
la campera colgando de la cartera
y hubiéramos seguido ahí moviéndonos hacia la melodía
porque el bolichito interior estaba encendido
como esas luces de colores
que colgaban de los clavos.
Pero qué importa la profundidad de lo que se mueve, de lo que está quieto
si al final cualquier fiesta es igual de torpe

alguien
prende la luz
y apaga la música como para siempre

Sin embargo,
cuando vos sacaste un par de chicles y la manteca de cacao
la claridad ya era anestesia
y el amigo del amigo gritaba una cumbia desde el sillón,
lo alumbraba el amanecer. Tenía las ojeras violetas
como un hígado
una uva.

Todo era despreciablemente bello. Vos y yo, también.
Los indicios estaban en las sandalias manchadas,
en el pelo revuelto,
no podíamos caminar hasta la puerta
y entonces
el desenlace fue el deseo
la teletransportación hasta la cama
la horizontalidad del cuerpo
las persianas apretadas

la oscuridad que tiene cualquier vuelta
cualquier surco cualquier poema
que no sabe a dónde va.


viernes, 28 de octubre de 2016


***

El cielo está rosa
el suelo húmedo en la baldosa también rosa
hay una simetría de tonalidades y estructuras que logra el frío
y sería perfecta para otros ojos.
De telas, lanas y piel
mi cuerpo es una mamushka
olvido
relajar la carne
sacudir
el tronco
entonces viene el deseo de salir corriendo
las paredes me dan envión
y doy vueltas al mundo
como si hurgara el horizonte.
El afán innato del desplazamiento
se vuelve límite y campo de batalla.
Detrás del detrás
un montón de umbrales
que va conquistando el invierno
y también frente a mí
en la ciudad que duerme encendida
en la maceta del gomero que ahí persiste desde que tengo memoria
él sabe, me lo dijo antes de que las cosas se fueran al carajo
el espacio que ocupo es una esfera generosa
otro día mejor será
mañana.



martes, 13 de septiembre de 2016

Cosecha


En los años duros
donde las cosechas se perdían año tras año
mi papá trabajaba en el campo.
Lo veía llegar exhausto,
con su vieja boina transpirada
marcada por la tierra. Se parecía a un árbol,
tenía una textura seca
y agrietada
y lo protegía del sol.
Mi papá volvía con hambre, olor a pasto y grasa de máquina
me saludaba me hacía cosquillas
y de inmediato iba a la heladera y sacaba el frasco de aceitunas
hablaba de vacas flacas de pastos amarillos
de la lluvia por venir
los carozos se amontonaban en la mesa
como granitos de arena
inaugurando la noche
de otro día.



sábado, 26 de marzo de 2016

Motivos



                   A la Sofi

Es verdad, amiga,
un libro siempre salva
alguien
hiló palabra por palabra,
alguien intenta la locura de ordenar el mundo
o acomodarse a él. Pero más que nada, salir.
¿Será el refugio antes de la melancólica muerte de los chicos ostras,
antes de un muro, antes de una calle con olor a podrido?      
Casi todo está trabado acá
la gente parece muerta                 
demasiada caca en la vereda,
estamos como obligados a bajar la cabeza
a respirar cualquier cosa, incluso el asco
y yo quiero creer en la mañana cuando se abre,
quiero creer en la justicia cercana,
en las pequeñas muertes
¿En qué otro lugar encontraremos la fascinación?
después de todo, se anuncia la vida
y hay que buscar lo más lindo que tenga
este mundo, tanto
como si fuera la única claridad, la única tregua:
     Un canto interior que sacuda los días como un hijo o una hija
     Una puerta abierta a los dones de la magia
     Una pregunta que pregunta y se ensombrece de pobrecita o se ilumina de llena.
Si preguntar es darle más vida al misterio
entonces preguntemos hasta la claridad de una muerte
hasta vaciar los ojos en el agua.




jueves, 25 de septiembre de 2014






Manifestaciones del orden


Todo es urgente en el desorden de acomodarse
margen empecinado en aparecer con la corriente
un destino que abrió su boca o tiembla en su juego.
¿Será una urgencia un precipicio?
¿Y si acaso existe el destino y por curiosidad lamemos el desorden
como si no hubiera razón más profunda
que el orden envuelto en su inconmensurable disposición?
¿Ya lo sabrían nuestros padres?
¿Ya éramos peces nadando mares perdidos?





Acuartelamientos

Cuando la tierra es de nadie alguien
se asombra y siembra amor
o pánico.
¿Lo que sucede mientras nos duermen
o nos mueren también
es cosa nuestra?





Encantos

un arrojo a cielo abierto
las pelusas de los palos borrachos y los panaderos
el canto de los dioses en los pájaros
la montaña que es paisaje nuestro suelo
la belleza no lo sabe
sólo está siendo belleza





Vacaciones


la sombra de un  libro  en  el pasto
el dibujo de un hombre en la tierra
pájaros en la mente del hombre
perro que duerme en su calma
viento meciendo las caras
los latidos
el sol



Patrimonios

los tesoros
caen sin verborragia
o aparecen simplemente
en la compleja trama que alumbra el sol






jueves, 3 de julio de 2014

Fragmentos de los desconocidos





Adolescencia

La niña que
desde la iglesia, vencida ya su timidez,
limitándose a suplicar
con un collar de cuentas azules,
pudo hacer perder la cabeza a un santo
hasta sacarle del cuerpo
una erupción volcánica





I

Recuerdo que
empecé a llorar
repetidamente
para sembrar
una ternura infinita

II

La tarde era muda
ceremonial
creíamos cambiar
una mirada




III


Una imagen silenciosa
lloraba a mares


IV

Estuvieron mirando
por la ventana
cinco sillas
un jardín



V

He visto surgir desde mi corazón
la piedra que lanzamos al cielo o al infierno
donde los obreros trabajan ahora con dureza y ternura





VI

cambiar nuestra forma de ver el mundo
a golpes de coraje, de honestidad
en cotidianidad desconocida y salvaje




VII

 mujer


Puedo resistir.
Si no estuviese segura de serlo
que se me niegue la libertad.
Sin embargo,
yo estoy en ella como el caracol
paseando el silencioso terreno
de una voz poderosa:
el sutil oficio de ser.





lunes, 2 de diciembre de 2013

Secuencias del desarraigo




Respiros

hacer este amor es digno
trabaja el sol a sol de la escucha
la desordenada paciencia de los sentidos

duele igual
saberte o no saberte
encontrar luz en el reposo

frágil es el refugio
de las palabras




//



otra vez estoy juntándome a la luz de la luna
cosiendo la trama roja del fuego
abriendo ventanas a mi presencia.