miércoles, 19 de octubre de 2011

Tiempo del Hombre



La partícula cósmica que navega en mi sangre
es un mundo infinito de fuerzas siderales.
Vino a mí tras un largo camino de milenios
cuando, tal vez, fui arena para los pies del aire.

Luego fui la madera, raíz desesperada.
Hundida en el silencio de un desierto sin agua.
Luego fui caracol quién sabe dónde.
Y los mares me dieron la primera palabra.

Después, la forma humana desplegó sobre el mundo
la universal bandera del músculo y la lágrima.
Y brotó la blasfemia sobre la vieja tierra.
Y el azafrán, y el tilo. La copla y la plegaria.

Entonces vine a América para nacer en Hombre.
Y en mí junté la pampa, la selva y la montaña.
Si un abuelo llanero galopó hasta mi cuna,
otro me dijo historias en su flauta de caña.

Yo no estudio las cosas, ni pretendo entenderlas.
Las reconozco, es cierto, pues antes viví en ellas.
Converso con las hojas en medio de los montes
Y me dan sus mensajes las raíces secretas.

Y así voy por el mundo, sin edad ni destino.
Al amparo de un cosmos que camina conmigo.
Amo la luz, y el río, y el silencio, y la estrella.
Y florezco en guitarras porque fui la madera.


Atahualpa Yupanqui
(El Payador Perseguido, 1972)



jueves, 6 de octubre de 2011

lunes, 19 de septiembre de 2011



¿Qué dosis de vida le dieron al Tango

hasta hacerse carne en cada corazón?

Pues, me han arrojado un violín al pecho 

que enraíza melodías en mi cuerpo 

hasta darle el vuelo de la vida.










          


 La magia no es la superstición, 
                la magia es la naturaleza del mundo.


                                                           
                                                                      Alejandro Jodorowsky


     

viernes, 26 de agosto de 2011

25 de agosto


Un día como hoy
pero en un 2010 más lejano
hubo un antes
de este después.

La muerte
irrumpe
procesos vitales desconocidos
y, quizás, necesarios.
Vaya uno a saber por qué ocurre
en formas tan violentas
o sutiles.
Vaya uno a saber por qué
cada cosa que se contó después
tomó la forma de una feliz despedida  (fue al campo con los nietos, organizó reuniones familiares, se compró una moto del destino, pasó a visitar a los de siempre, tomó los mates con la nona, le dijo un chiste al playero, se puso el casco...).

Sucedió que el tío,
entregó su cuerpo
a un brutal choque
que ahora no pienso ni siento
y sólo me queda su sonrisa inevitable
diciendo “ahijada” en un abrazo.

Ahora, que pasó un año –según el calendario-
           que todos cambiamos
           que nos apaciguamos
veo a la muerte
como un mero obstáculo de la vida
en su límite infinito.

Oda elemental

Oda a La Vida


La noche entera
con un hacha
me ha golpeado el dolor,
pero el sueño
pasó lavando como un agua oscura
piedras ensangrentadas.
Hoy de nuevo estoy vivo.
De nuevo
te levanto,
vida,
sobre mis hombros.


Oh vida,
copa clara,
de pronto
te llenas
de agua sucia,
de vino muerto,
de agonía, de pérdidas,
de sobrecogedoras telarañas,
y muchos creen
que ese color de infierno
guardarás para siempre.

No es cierto.

Pasa una noche lenta,
pasa un solo minuto
y todo cambia.
Se llena
de transparencia
la copa de la vida.
El trabajo espacioso
nos espera.
De un solo golpe nacen las palomas.
Se establece la luz sobre la tierra.


Vida, los pobres
poetas
te creyeron amarga,
no salieron contigo
de la cama
con el viento del mundo.


Recibieron los golpes
sin buscarte,
se barrenaron
un agujero negro
y fueron sumergiéndose
en el luto
de un pozo solitario.


No es verdad, vida,
eres
bella
como la que yo amo
y entre los senos tienes
olor a menta.


Vida,
eres
una máquina plena,
felicidad, sonido
de tormenta, ternura
de aceite delicado.


Vida,
eres como una viña:
atesoras la luz y la repartes
transformada en racimo.


El que de ti reniega
que espere
un minuto, una noche,
un año corto o largo,
que salga
de su soledad mentirosa,
que indague y luche, junte
sus manos a otras manos,
que no adopte ni halague
a la desdicha,
que la rechace dándole
forma de muro,
como a la piedra los picapedreros,
que corte la desdicha
y se haga con ella
pantalones.


La vida nos espera
a todos
los que amamos
el salvaje
olor a mar y menta
que tiene entre los senos.



Pablo Neruda


miércoles, 10 de agosto de 2011

Domingo





Amiga:

             ¿Tomamos unos mates hoy? La distancia no será un impedimento.
Es domingo, y aunque tengo capricho de otro día, es domingo en todas partes y no martes, ni jueves.
Pienso que deberías estar aquí, en esta ventana radiante de luz donde te escribo, que a veces es molesta y oscura -cuando llega la noche y extraño todo lo que está lejos-. Pero no importa, ahora es un momento noble y todo tiene otro color.

Es domingo, tengo la paciencia  sutil de la siesta, donde se reposa, se duerme, se sale a la vereda, se habla con los hermanos. A veces estoy sola,  como mandarinas, y tiro las cascaritas al fuego mientras percibo el aroma naranja del hogar. Amo ese momento triste, pero a veces quisiera que se escape por la puerta que abre el otoño, y transformar toda esa quietud en río.

Este día desata una calidez rara.

Tengo muchas imágenes hoy ¿Viste que el mate y el otoño se parecen?
Mis sensaciones me avisan de esta combinación pura y marrón que desprende amor, árbol, naturaleza. Te las entrego envueltas en una tela amarilla para que me recuerdes todas las siestas.

Debe ser el domingo, amiga, se siente por todas partes que el día más tranquilo de la semana se vuelve espeso después del mediodía, bajo este sol, en la esquina de mi niñez, en el hoy de mi horizonte.

Voy a cambiar la yerba, con un hasta siempre en mi corazón.







lunes, 18 de julio de 2011



Cuando llueve

parece que los sentidos bajaran

a la raíz del cuerpo


como si el agua

nos reflejara su recorrido

hasta limpiarnos

de todo mal


como un gran tacto a cuentagotas por la espalda

que escribe sensaciones

en el cuerpo



como el amor.




Ensueño



Volver del caos y su eterno prejuicio

tropezar con un mal trance

y caer al ras del suelo.



( Precipitación de la vigilia

            Realidad

                      del desvelo,

                                    del desvelado )



Mañana será otro día, me digo con bronca

con astucia.



Aprendo en la intensidad del momento

y soplo soplo lo malo, la energía de la bruja ennegreciendo mi sueño.



Miro mis manos, me abrazo

y me cuento el cuento de la luz.



sábado, 16 de julio de 2011



Los lobos vienen

tercamente convencidos de que su noche atacará a la presa.


Acechan la carne “mal muerta”

apuntan sus miradas con el registro del cazador acostumbrado.


Pinches tiranos, miedos del Hombre.

Son la construcción ambiciosa

del animal juicioso,

el colonizador de mundos

el docto

el insuperable.



Hemos parido lobos con mala sangre.

Hemos creado a la bestia que no era.

Hemos nacido ayer con la oscuridad azul

para enfrentarla con maestría.



Vivir consiste en caminar con las sombras

amarradas al cuello

en la sintonía del equilibrio.







Tendrá que pasar un río

y otro

hasta la sequía

de la sequía

para que hayamos comprendido

el sentido de la totalidad.



Presagio de la tierra



Pellizcar al diablo y darle un beso 

seguro traerá flores.



domingo, 12 de junio de 2011





He nacido muchas veces
Cargo con la vida de quienes fueron yo en otros nacimientos
Llevo en mí el mundo que quise y que quiero,
las presencias más mundanas y el equilibrio de la dicha.

Llevo juguetes y el vacío
la ternura más hermosa de querer
los abrazos y el amor
los sueños inundados de abismo y la imagen de la protección
los recuerdos y el mañana incierto.


Cada uno carga con un ancestral árbol genealógico
Cada uno cuida la tradición interior
de sentirnos parte de un todo.



Hoy fui el horizonte de mis abuelos.
Entre Siria e Italia los barcos y mis padres.
Aquí, en Argentina Córdoba Río Primero
mis pies no tienen fronteras.

En mi cuerpo están las marcas de lo que soy y que llevo hacia la vida.

Mi ser no acepta divisiones
Soy un todo mestizo
ansioso de existencia

Nunca
la noche con grillos
la madrugada del gallo
estuvo tan sola
con mi presencia



Mi abuela dice:
                        el domingo es el día más triste de la semana
                        nadie tiene tiempo para perder conmigo
mientras teje las penas de los hijos
esperando con mates dulces el lunes


La soledad que se dibuja en su sombra tiene  el paso rengo
y muchas plantas
y  un perro
y un dolor  profundo del color de la vida