domingo, 12 de junio de 2011





He nacido muchas veces
Cargo con la vida de quienes fueron yo en otros nacimientos
Llevo en mí el mundo que quise y que quiero,
las presencias más mundanas y el equilibrio de la dicha.

Llevo juguetes y el vacío
la ternura más hermosa de querer
los abrazos y el amor
los sueños inundados de abismo y la imagen de la protección
los recuerdos y el mañana incierto.


Cada uno carga con un ancestral árbol genealógico
Cada uno cuida la tradición interior
de sentirnos parte de un todo.



Hoy fui el horizonte de mis abuelos.
Entre Siria e Italia los barcos y mis padres.
Aquí, en Argentina Córdoba Río Primero
mis pies no tienen fronteras.

En mi cuerpo están las marcas de lo que soy y que llevo hacia la vida.

Mi ser no acepta divisiones
Soy un todo mestizo
ansioso de existencia

Nunca
la noche con grillos
la madrugada del gallo
estuvo tan sola
con mi presencia



Mi abuela dice:
                        el domingo es el día más triste de la semana
                        nadie tiene tiempo para perder conmigo
mientras teje las penas de los hijos
esperando con mates dulces el lunes


La soledad que se dibuja en su sombra tiene  el paso rengo
y muchas plantas
y  un perro
y un dolor  profundo del color de la vida