miércoles, 10 de agosto de 2011

Domingo





Amiga:

             ¿Tomamos unos mates hoy? La distancia no será un impedimento.
Es domingo, y aunque tengo capricho de otro día, es domingo en todas partes y no martes, ni jueves.
Pienso que deberías estar aquí, en esta ventana radiante de luz donde te escribo, que a veces es molesta y oscura -cuando llega la noche y extraño todo lo que está lejos-. Pero no importa, ahora es un momento noble y todo tiene otro color.

Es domingo, tengo la paciencia  sutil de la siesta, donde se reposa, se duerme, se sale a la vereda, se habla con los hermanos. A veces estoy sola,  como mandarinas, y tiro las cascaritas al fuego mientras percibo el aroma naranja del hogar. Amo ese momento triste, pero a veces quisiera que se escape por la puerta que abre el otoño, y transformar toda esa quietud en río.

Este día desata una calidez rara.

Tengo muchas imágenes hoy ¿Viste que el mate y el otoño se parecen?
Mis sensaciones me avisan de esta combinación pura y marrón que desprende amor, árbol, naturaleza. Te las entrego envueltas en una tela amarilla para que me recuerdes todas las siestas.

Debe ser el domingo, amiga, se siente por todas partes que el día más tranquilo de la semana se vuelve espeso después del mediodía, bajo este sol, en la esquina de mi niñez, en el hoy de mi horizonte.

Voy a cambiar la yerba, con un hasta siempre en mi corazón.







2 comentarios:

  1. Lore, estás escribiendo ... increíble. Es hermoso. Me sale decir algo como "te felicito", aunque esas no sean las palabras.
    Bien ahí!

    un beso!

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  2. Oh Gringo, es demasiado!! Gracias, gracias!
    Un sol de domingo para vos!
    Abrazo fuerte!

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