viernes, 21 de septiembre de 2012



Me armo el cigarrito del triste
ya vengo esperando hace rato la paciencia de recibirte
No me llegan más cartas tuyas
y enciendo otro
los días dicen bueno en la conciencia
anda mi corazón loco ya le dije a ella
pero no me entiende el día
Voy a prepararme el mate del solo
cuando los ánimos están caídos
viene el frío y es más el invierno
todo grita te espero pero ya sé que no, he dicho. 




Hablo desde mí con ella con las otras con la llorona sonriente
desde mi hermana hacia mi madre.
Todo lo que digo tiene
una raíz de angustia
un lenguaje hondo que no descifro
el misterio vital del movimiento.

Claro, esta casa es confusa
las palabras
nunca alcanzan para entenderme
y me arrojo al mundo - cómo me gusta esa idea de libertad-
pero ya se fue. Estoy en crisis, mi amor, acompañándote.
Pero nada me alcanza
y esto no tiene que ver con la ambición
es otra cosa
un comentario agrio
una voluntad de expresión
sin salida al destino.

Yo me ocupo de eso cada mañana
Lo que duele no es el dolor, sino un miedo
y entonces hablo despacio para no aturdirme.

martes, 26 de junio de 2012



El merodeo hace el amor con tus fragmentos
ninguna ficción es menos parecida
en la caricia que te cuenta
el amor vive en todo.

La quimera se sabe táctil
en el desvarío de la entrega.

La vida me da mucho
y yo quiero hacer de ella su reflejo.


 


No digo luna, sino la fortaleza de sentir la luna
No digo pan, sino mi alimento

Una expresión se oculta para nacer otra

Y lo que no viene
Mejor decir:
ahí –está- queriendo -ser -algo

Decir todo no será aclarar todo

el silencio dice lenguaje



jueves, 10 de mayo de 2012

Panorámica




El mate acaricia las manos del otoño crocante
una señora pasa y saluda atentamente al verdulero
que también le vendió pan y caramelos
Una bolsa abre la boca al gato
que come al filo de una mirada ruidosa
y trepa desconfiado al árbol
que da a la tapia de la vecina en pantuflas
Un carro cartonero recicla lo reciclable
y las bocinas no degradables imponen su atropello.

En este pequeño umbral de luz
una maceta con yuyitos salvajes
grita para afuera
como la voz cuando atraviesa el silencio
y hay que salir por la ventana.







         Sofía

Tengo para decir
un cuerpo con gestos del alma
una postura lenta a las dos de la tarde
cuando el día arranca para el nocturno.
Mientras pesa la siesta
una luz aparece
cuando ella baila
en la sombra de sus pies.


miércoles, 9 de mayo de 2012

Encuentro



Que sea un viaje del cuerpo

un temblor de sexo próximo al llanto

la mitad de todas tus partes en el azar de la vida.




jueves, 9 de febrero de 2012

Lugares para pequeños


I


Para susurrarte:


¡Silencio!
En la noche de Iruya
los burritos pasan
dejan sus marcas
la tierra roja les abre caminos
los hociquitos blancos les sirven de guía
el río les regala en su espejo el sabor de la luna
y se duermen con vientos de siete colores
en la quietud de las estrellas
hasta que el día les prepara un pan de nubes. 



II


Las nubes
beben el color del vuelo de las gaviotas
se encandilan con el sol
y danzan en luz para enamorar a las flores.

Las nubes son pedacitos de alas que los niños dibujan al mirar.




miércoles, 8 de febrero de 2012

Momentos



I

Magia en el cielo de las manos:
la inmensidad del encuentro.

                                                                   II 

Boca arriba nos encontró la tierra 
y se hizo de día en las estrellas.



martes, 7 de febrero de 2012

J o r g e B o c c a n e r a



"Intimidad"

La tarde giraba como un barco,

con voluntad de pan

y empuñadura de juguete nuevo.



Él llegó con su ración de pájaro en la frente

y aquella vieja moto.



Ella traía un sol empecinado en su cintura

y una canción de pólvora en los brazos.



Se encontraron en el instante justo

en que los pueblos arrojan sus muelles a temblar.

Él se quitó la intemperie

y un pantalón que alguna vez fue azul.



Ella apoyó sus rodillas en el suelo de tierra

y con sumo cuidado

desató sus cabellos de los dedos del aire.

Después,

en un lugar

dolido de humedad y otras barbaridades

los dos cuerpos pusieron los ojos a cantar.

(de Contraseña, 1976) 






"Del oficio de la poesía"



Hay que incendiar a la poesía
y cantar luego
con las cenizas útiles



"Del recuerdo de infancia"



Lo único que recuerdo son esas tres gaviotas
que incendiaron mi casa una mañana,
y aquel niño que fue que a veces viene
y me hace garabatos en el alma.



"Comentarios"


Dos niños que se miran
interrumpen el mundo.



"Soledad"


Nadie.
Como decir:
todos del otro lado.


(de Poemas del tamaño de una naranja1979)