viernes, 21 de septiembre de 2012



Hablo desde mí con ella con las otras con la llorona sonriente
desde mi hermana hacia mi madre.
Todo lo que digo tiene
una raíz de angustia
un lenguaje hondo que no descifro
el misterio vital del movimiento.

Claro, esta casa es confusa
las palabras
nunca alcanzan para entenderme
y me arrojo al mundo - cómo me gusta esa idea de libertad-
pero ya se fue. Estoy en crisis, mi amor, acompañándote.
Pero nada me alcanza
y esto no tiene que ver con la ambición
es otra cosa
un comentario agrio
una voluntad de expresión
sin salida al destino.

Yo me ocupo de eso cada mañana
Lo que duele no es el dolor, sino un miedo
y entonces hablo despacio para no aturdirme.

1 comentario:

  1. uff.
    zarpado.
    éste y el anterior, o el que está más arriba, el que sigue, sería.
    no se puede creer lo que estás escribiendo.

    gringo

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