martes, 13 de septiembre de 2016

Cosecha


En los años duros
donde las cosechas se perdían año tras año
mi papá trabajaba en el campo.
Lo veía llegar exhausto,
con su vieja boina transpirada
marcada por la tierra. Se parecía a un árbol,
tenía una textura seca
y agrietada
y lo protegía del sol.
Mi papá volvía con hambre, olor a pasto y grasa de máquina
me saludaba me hacía cosquillas
y de inmediato iba a la heladera y sacaba el frasco de aceitunas
hablaba de vacas flacas de pastos amarillos
de la lluvia por venir
los carozos se amontonaban en la mesa
como granitos de arena
inaugurando la noche
de otro día.



No hay comentarios:

Publicar un comentario